El museo se inauguró en 1980 con la Granja Kappl.
Tanto la casa como la granja fueron varias veces transformadas,
restauradas y ampliadas. Pero siempre se ha seguido manteniendo
la imagen de una granja forestal, tal y como surgió
, en los siglos XVII y XVIII, en los pequeños pueblos
y aldeas del interior del Bosque Bávaro. La casa
y el establo para el ganado están unidos bajo un
mismo techo de dos vertientes recubierto por chillas; la
caseta para el grano, esmeradamente construida toda de madera,
también tiene un techo de este tipo; e igualmente
está construida de un modo semejante la cuadra-granero.
La Granja Tanzer tuvo una existencia de apenas cien años.
En 1879 le fueron entregadas a Michael Tanzer 31 peonadas
(medida agraria de superficie equivalente a 3,8 áreas)
de bosque, prado y campo, además de una parte no
edificada de la hacienda en Einberg. Todo ello había
formado parte hasta entonces de las grandes posesiones de
su hermano. Pero era demasiado poco; la alegre fachada y
la decoración artística de los dormitorios
no pueden ocultar que faltaba la base para la creación
de una granja.
Los habitantes del Sachl de Rumpenstadl nunca dejaron de
pasar penurias. Los campos eran demasiado malos; los prados,
demasiado pequeños; y el bosque..., en fin, el bosque,
ni lo tenían. A ello se debe la pobre construcción
de la casa de madera. El establo y el silo son pequeños;
la sala, la cocina y las habitaciones, angostas; los muebles,
viejos y ajados.
Nunca antes se había trasladado a un museo una
granja de tales dimensiones, íntegramente, con todos
sus edificios. La Granja Petzi de Pötzerreut está
integrada por una casa-granero, la casa para la servidumbre,
la casa de retiro para el campesino cuando cede las labores
de la granja a su hijo, el horno, establo para las vacas,
establo para los bueyes y pajar. La casa, de 1704, es el
edificio más antiguo; el pajar, de 1927, el más
nuevo. La Granja Petzi era una de las más ricas haciendas
gracias a la posesión del bosque y a sus grandes
y fértiles campos. Y, sin embargo, la decoración
de las salas y las alcobas es modesta. El centro de cada
sala es el horno-estufa de albañilería.